Llegar a casa del trabajo a horas intempestivas y ponerte a elegir ropa para el día siguiente puede suponer dos cosas:
A)Una katarsis que te hace desconectar y vivir unos momentos de intimidad y sosiego inigualables.
B) Un coñazo.
Como en otros tantos aspectos de nuestra existencia, a las mujeres que usamos talla grande no nos resulta tan fácil eso de elegir outfit para ir al tajo. Siempre me han impresionado esos anuncios de la tele en los que una chica súper positiva y con ganas de comerse el mundo sale de la ducha, se toma unos cereales, se pone una camiseta blanca, unos vaqueros y parece que va a recoger el Premio Primavera. Si yo saliera así de mi casa, me detendría la poli por alarma social. Sí amigas, en nuestro caso, esa escena es menos creíble que el pelo de Belén Rueda en el anuncio de Schwarzkopf. Conozcamos como sería la misma situación, en la piel de una mujer plus size. Sales de la ducha, comes los cereales de marras y te pones la camiseta blanca...
-"Bueno no, la blanca mejor no, que me marca la tripa que es un primor... Pero si me la pongo con esta chaqueta roja quizá... ¡Joder parezco Chuck Norris con los brazos que tengo!... Mira, mejor me pongo el pantalón negro y la camisa azul... ¡Mierda! Esta tela se pega tanto al cuerpo que se me nota hasta el jugo gástrico... ¡Ahhhrrrggg! ¿Y eso qué es? ¿Pero yo antes tenía michelines en la espalda? ¡Esto es nuevo! ¡Estoy mutando! No pasa nada, no pasa nada... Todo se soluciona con... ¡la faja!... Ag, ag, ag... nop mejor nop... gue no buedo resbirar... ¡Fuera la faja de los huev...!... ¡Ya lo tengo! ¡El vestido negro! Ese, ese si que me queda fenomen... ¡Pero Dios santo, si podría dar de comer a toda la población india con una sola de mis rodillas!... Mira, mejor me pongo unos leggings con camisola negra y va que chuta".
En esta escena delicadamente dramatizada, no hay un ápice de ficción. por eso hoy quiero que abordemos algunos outfits sencillos y básicos para ir al curro cómoda a la par que sencilla. Comencemos por el lunes.
Dicen que la primavera ha llegado, pero eso es una leyenda como la de la chica de la curva, así que mejor conservemos nuestras prendas de invierno por si acaso. Para esos días de fresco, apuesto por un vestido recto de punto combinado con una bufanda-manta estampada. El que llevo es de Violeta, pero en todas las tiendas del ramo hay básicos como este que siempre sacan de un apuro.
Si el día amanece despejado, es el momento de apostar por el abriguito y los colores pastel: pullover rosa, vaqueros claros, mini coat... Seguro que quieres comerte la dura jornada como si fuera un delicioso algodón de azúcar. O un chuletón de Ávila con patatas panadera, como prefieras.
Un abriguito de corte parecido al mío lo tienes en MARINA RINALDI ¿No es realmente precioso? Hasta la XXL.
Para el miércoles podemos optar por jersey y leggings básicos negros y trench verde militar con solapas asimétricas. Este outfit es muy sencillo pero me encanta.
El rollito kaki deportivo lo puedes añadir con esta práctica cazadora de COUCHEL. Hasta la 60.
Llega el jueves. Si hace un buen día, un total look denim puede sacarte de apuros. Y el mejor compañero del azul... el blanco.
Y el viernes... Más vale prevenir. ¿Quién te dice a ti que ese día no entrará en tu oficina Chris Hemsworth para quedar contigo en el afterwork? Ya, es más probable que entre Eva Longoria a confesarte que es tu verdadera madre. No pasa nada amiga, lo último es perder la esperanza, por eso nuestro outfit tiene que resultar polivalente: ideal de día, magnífico de noche: chaqueta o cazadora negra, con camisa blanca, y acertamos fijo.
Similar a la que yo llevo puedes encontrarla hasta la talla 58 en La Redoute.
¿Tú también tienes un outfit básico infalible para ir a trabajar? ¿Disfrutas eligiendo looks ante el espejo o te resulta un verdadero suplicio el momento de enfrentarte al armario? Espero tus comentarios, ¡hasta pronto!





























