¡Hola chicas! ¡No es un espejismo, ya estoy de vuelta! Pero... ¿Cuál ha sido el misterioso destino? Solo deciros que es un lugar lleno de bellos recuerdos. Durante muchos años, mis amigas y yo nos hemos escapado a ese lugar para desconectar y ponernos morenas como Goopy Goldberg. Sol, playa y risas. Muchas risas. Esta semana santa volvimos a recordar aquellos tiempos de juventud...
Este es el resultado de un viaje maravilloso. Para muchos un destino kitsch, famoso no por sus deleites. Para nosotras, un recuerdo extraordinario. Bienvenidos a "Puerto Banús, regreso al pasado I".
Para empezar, un poquito de luxury: la feria naútica de Puerto Banús.

Mary Jane quiere que le regale un yate para el día de su santo "Santa Mary Jane del Capricho". Lo cierto es que se podían contemplar verdaderas maravillas en la muestra; a algunos yates solo les faltaba tener Corte Inglés... En la foto, yo eligiendo varios barquitos para mi colección.
Al final, el precio se nos disparaba un poco: solo nos llegó para comprar una colchoneta con la cara de Dora Exploradora. Para superar la depresión, una foto con uno de nuestros mitos: La Faraona. Sí, el señor que nos sacó la foto desconocía la existencia de zoom. Y al llegar la noche...

¡Banús se tiñe de luz! Ha llegado la hora de la cena...
Y nada mejor que uno de nuestros restaurantes fetiche de la zona: La Moraga.




Champagne Veuve Clicquot rose, boquerones, gambas de Huelva a la tempura y una versión desestructurada del tiramisú...Exquisito. Pero había que hacer la digestión. ¿Lo mejor?: Una visita al Güey, donde cada noche hay actuación en directo.


Tras unos espagás en el aire, justo en el centro de la pista, nada como un aguita bien fría para saciar la sed.

¿Y mañana? ¿Qué plan tenemos?...


Tras unos espagás en el aire, justo en el centro de la pista, nada como un aguita bien fría para saciar la sed.

¿Y mañana? ¿Qué plan tenemos?...
Un paseo por el mercadillo de muebles...
Y un poquito de vintage en una de mis boutiques preferidas: "Déjà Vu"...
Una joya de Chloé inspirada en un kimono.
De firma desconocida, pero os aseguro que me enamoré de él sin remedio ¿No es un vintage maravilloso?... ¡Agghhh! ¡Pero si es tardísimo y hemos quedado para cenar!
Un poquito de rimell y directas a una cita obligada: la "Finca Besaya"... Buen ambiente y una decoración rusti-chic...


Cecina a la brasa con crema de queso y cordero con cuscus..
Y de postre esta vista de la iluminación nocturna de Banús. Me recuerda a un oasis en medio del desierto...
Y por supuesto, en estas vacaciones no podían faltar las sombrillas, el baño de after sun que te da alergia, un niño que te lanza arena en los ojos, su padre que ronca en una hamaca, dos alemanes pedos de la toalla de al lado, el señor de 109 años que te quiere borrar el cerito... Y, sobre todo: EL MAR..
Con esta bucólica imagen os dejo... Una foto de Mary Jane que muestra el impresionante mar justo antes de partir hacia otro destino. Un destino bien distinto... Pero, ¿Dónde se dirigieron nuestros pasos tras abandonar Banús? ¿Por qué existen hombres que se hacen implantes de pelo? ¿Alguien tiene la dirección del rubio de barba que sale en el anuncio de Heineken con una china? Todas las respuestas en el próximo capítulo, ¡Hasta entonces amiguitas!!

































